Todo lo que necesitas para llevar las vacaciones del equipo
Desde la solicitud que alguien envía desde el móvil hasta el archivo que le pasas a la gestoría a final de mes. Sin hojas de cálculo, sin cadenas de correos, y tu equipo no tiene nada que aprender.
Todo lo que ves aquí está incluido. Un solo precio, sin planes que elegir, y 14 días para probarlo gratis.
Pedir días libres sin cadenas de correos
Cada persona elige el tipo de ausencia y dos fechas, desde el ordenador o desde el móvil. Antes de enviar la solicitud ve lo que le cuesta y lo que le queda, así que lo que te llega ya está listo para que solo tengas que decir que sí.
- Se acabó el «¿cuántos días me quedan?»
- Cada persona ve su saldo cuando quiere, así que nadie tiene que venir a preguntártelo.
- Las cuentas ya están hechas
- Los fines de semana, los festivos y los días que esa persona no trabaja quedan fuera, y la solicitud indica cada uno para que nadie piense que el total está mal.
- Medias jornadas sin hacer cuentas
- Una mañana o una tarde al principio o al final de unos días libres, y todos los saldos se ajustan solos.
- Antes de pedir, ya se ve quién más libra
- Quien ya tiene esos días reservados aparece en pantalla mientras se eligen las fechas, así que la mayoría de los solapamientos ni siquiera te llegan.
- Una baja, registrada en diez segundos
- Se registra la misma mañana en que alguien llama para avisar, sin tener que adivinar cuándo termina. Se cierra cuando vuelve, y los días se cuentan solos.
- En horas, si así es como cuentas
- Las ausencias se piden en horas enteras en lugar de días, con la jornada de cada persona a su medida.
Una semana de solicitudes, aprobada en un par de minutos
Todo lo que espera tu respuesta está en una sola lista, primero lo que más lleva esperando, con las fechas, los días y lo que le quedaría a esa persona si dices que sí. No hay nada que buscar, ni nada que se quede olvidado al fondo de tu bandeja de entrada.
- Todo lo que necesitas, en la solicitud
- Las fechas, los días, lo que le queda y lo que haya escrito. Nunca decides a ciegas.
- Responde desde donde estés
- Desde tu mesa, desde el móvil o desde un mensaje en Slack o Teams. Cada correo sobre una solicitud trae un botón que la abre.
- Siempre hay quien apruebe
- Un equipo puede tener tantos aprobadores como quieras. Nadie aprueba sus propios días, y lo que nadie atiende te llega a ti.
- Ninguna baja se te escapa
- Una ausencia que nadie tenía que aprobar espera igualmente en tu lista hasta que alguien que aprueba sus ausencias la haya visto.
- Los planes cambian
- Cada persona puede cancelar antes de que empiece, y tú puedes anular días que ya estaban reservados. Los días vuelven directamente al año del que salieron.
- Se entera quien tiene que enterarse
- Pedida, aprobada, rechazada, cancelada. Quien tiene que saberlo recibe un correo, y nadie lo recibe por algo que acaba de hacer.
Quién falta la semana que viene, sin preguntar a nadie
Una fila por persona y cinco semanas a lo ancho. Filtra por un equipo, avanza mes a mes y organiza el trabajo con lo que ves, no con lo que recuerdas.
- Organiza las sustituciones de un vistazo
- Un equipo o toda la empresa, con los fines de semana, los festivos y los días de cierre ya sombreados de fondo.
- Jornadas parciales, bien contadas
- Si alguien nunca trabaja los miércoles, un miércoles no aparece como ausencia ni se le descuenta de las vacaciones.
- El detalle de cada día
- De quién se trata, cómo se llama ese día, de qué país es el festivo y las fechas que se pidieron.
- Menos interrupciones
- Cualquiera en la empresa puede abrirlo, así que nadie tiene que escribir «¿viene Lucía el jueves?».
Todo el mundo ve quién está fuera. Tú decides si también se ve de qué tipo es la ausencia, y si una solicitud que aún nadie ha respondido aparece en el calendario.
Ponlo en la pantalla del pasillo
El mismo calendario en una tele, al tamaño que tenga la pantalla. Se actualiza solo durante todo el día y pasa a la semana nueva por la noche, así que no hay que tocar nada de un mes para otro.
- No hace falta que nadie lo maneje
- Sin botones ni menús, y nada que volver a preparar el lunes por la mañana.
- Seguro colgado en la pared
- Muestra exactamente lo que tu calendario muestra a todos los demás. Si lo bloqueas, tu sesión se cierra en esa pantalla y nadie que pase por delante puede usar tu cuenta.
- Responde antes de que alguien pregunte
- Quién está hoy, quién vuelve mañana y qué semanas ya ha cogido el equipo.
No vuelvas a calcular vacaciones a mano
Incorporaciones, salidas, jornadas parciales, medias jornadas, días trasladados y días de cierre. Cada saldo está al día en cuanto alguien lo mira, y cada persona ve el suyo. Se acabó el Excel de diciembre.
- El prorrateo, sin calculadora
- Quien entra en marzo tiene la parte del año que le toca, redondeada a la media jornada más cercana, y vuelve a estar bien en cuanto cambias sus días al año.
- Traslado de días a tu manera
- Pasa al año siguiente nada, unos pocos días o todo, con una fecha límite para usarlos. Antes de hacerlo ves las cifras de cada persona, y puedes cambiar cualquier línea.
- Días de compensación, días comprados y correcciones
- Suma o resta días en un año concreto, cada vez con una nota que la persona puede leer.
- Premia la antigüedad y la asistencia
- Días extra por años en la empresa, o por un año con pocas bajas. Pones las cifras una vez y los días se conceden solos.
- Días que se acumulan durante el año
- Actívalo si tu gente va acumulando sus vacaciones día a día en lugar de recibir el año entero en enero.
- Un año de vacaciones que empieza cuando empieza el tuyo
- En enero, en abril o en el mes que uséis. Unas vacaciones que caen entre dos años se reparten entre los dos sin que hagas nada.
- Nadie se lleva una sorpresa en diciembre
- Todo el mundo ve cuántos días le quedan y hasta cuándo, durante todo el año.
Vacaciones, bajas y cualquier otro día libre que tengáis
Las vacaciones, la baja por enfermedad, el permiso sin sueldo y el permiso parental están desde el primer día. Ponles los nombres de tu convenio o de tus normas internas, y añade los de tu sector.
- Con las palabras de tu empresa
- Ponle el nombre que usáis en tu empresa: es el que todo el mundo verá y pedirá.
- Tú decides qué cuenta
- Si se descuenta de los días al año, si tiene un saldo propio, como los días de asuntos propios, o si no se descuenta de nada. Si hay que aprobarlo, y quién puede pedirlo.
- Se distingue de un vistazo
- Cada tipo tiene su icono y su color, así que incluso con el calendario lleno sabes qué estás viendo.
- Tu historial no cambia
- Deja de usar un tipo de ausencia y los registros del año pasado siguen diciendo exactamente lo mismo. Lo recuperas cuando quieras.
Listo esta tarde, no el trimestre que viene
Indica cómo se llama tu empresa, dónde está, si cuentas en días o en horas, cuándo empieza tu año de vacaciones y cuántos días le corresponden a quien entra. Tus festivos están en el calendario antes de que te acabes el café, y todo lo demás ya viene con un valor razonable.
- Festivos que no tienes que introducir
- Los de tu país, y los de tu comunidad autónoma donde importa, en el calendario y en el saldo de todos.
- También tus días de cierre
- La semana que cerráis en agosto o el puente de diciembre, añadidos una vez y descontados a todos.
- La semana de cada persona
- Cinco días, cuatro o lo que cada cual trabaje de verdad. Todos los cálculos la tienen en cuenta.
- Unas pocas preguntas y una lista corta
- Responde lo que hace falta para contar un día libre y ya estás dentro. Lo que queda es una lista de siguientes pasos que se va marcando sola a medida que avanzas.
Toda tu plantilla dentro, de una vez
Sube la hoja de cálculo que ya tienes, o añade a las personas una a una. Cada una pone su propia contraseña desde la invitación, así que nunca tienes la de nadie.
- Importa la hoja de cálculo que ya tienes
- Nombres, correos, fechas de alta y equipos: las cuatro columnas que ya llevas.
- Equipos, y quién aprueba en cada uno
- Organiza a la gente en equipos y elige qué responsables aprueban las solicitudes de cada uno.
- Cada cual ve lo que le toca
- Propietarios y administradores ven toda la empresa, los responsables ven su equipo, y todo el mundo ve sus propias ausencias y el calendario.
- Alguien con otras condiciones
- Dale a una persona sus propios días al año y deja a todos los demás con los de la empresa.
- Cuando alguien se va
- Archiva a esa persona. Deja de contar en tu factura a partir del mes siguiente, y sus registros siguen en tus informes.
Las cifras que la gestoría siempre te pide
Tres informes del periodo que elijas, y cada uno se descarga como hoja de cálculo con un solo botón.
- Lo que le queda a cada persona
- Días al año, días trasladados, reservados, disfrutados y restantes, de cualquier año de vacaciones, y cada tipo de ausencia que tenga su propio saldo.
- Ausencias para las nóminas
- Días por persona y por tipo de ausencia entre dos fechas. Puedes enviarlo tal cual.
- Bajas que te dicen algo
- Días de baja y cuántas bajas distintas, por persona, en el periodo que elijas.
- También cuenta quien ya se fue
- Sale en el informe cualquiera que haya estado en la empresa durante ese periodo.
- Cifras que puedes defender
- El archivo es el informe de tu pantalla, hasta la última media jornada. No hay una segunda versión que cuadrar.
Encaja con las cuentas, el chat y el calendario que ya usas
Entra con las cuentas que tu empresa ya gestiona, responde solicitudes en el chat que tu equipo ya tiene abierto y ve quién está fuera en el calendario que consultas cada día.
Puedes hacer que publique en un canal, cada mañana de lunes a viernes, quién falta ese día, o dejarlo desactivado. En cualquier caso, en un canal solo se dice quién está fuera, nunca por qué.
- Google Cada persona entra con su cuenta de Google Workspace. Si cierras esa cuenta, tampoco puede entrar aquí.
- Microsoft Cada persona entra con su cuenta profesional o educativa de Microsoft 365, así que nadie entra con una dirección personal.
- Slack Aprueba o rechaza desde un mensaje, pregunta quién está fuera sin salir de la aplicación, y tu estado aparece como ausente mientras estás fuera.
- Microsoft Teams Una tarjeta desde la que respondes una solicitud, un bot que dice quién está fuera, y el estado de ausente junto al nombre de cada persona mientras no está.
- Tu calendario Te suscribes una vez y las ausencias de tu equipo aparecen en Outlook, Google Calendar o el Calendario de Apple, junto con vuestros días de cierre.
Plantilla en más de un país
Los festivos de España para la oficina de Madrid y los de Portugal para quien trabaja en Lisboa, cada persona con los días de su propio país, y todo el producto en el idioma que lee cada una.
- Un calendario de festivos por país
- Añade uno por cada país donde tienes plantilla, con su región cuando importa, y a cada persona le cuentan los días que le tocan.
- Ves cuándo cierra otra oficina
- Ves que Lisboa está cerrada un día en que tú abres, sin que nadie te lo tenga que decir.
- Siete idiomas, nada que configurar
- Inglés, neerlandés, alemán, francés, español, italiano y polaco. Cada persona elige el suyo, y sus pantallas, sus correos y sus mensajes de chat van en ese idioma.
- Tus palabras siguen siendo tuyas
- El nombre que le pones a un equipo o a un tipo de ausencia se lee igual en todos ellos.
Los datos de tu plantilla se quedan en Europa
Shoreleave funciona desde Ámsterdam, y todo lo que guardas en él se queda dentro de la Unión Europea. Está pensado para el RGPD desde el principio, sin seguimiento y sin publicidad en ninguna parte.
- Alojado en la UE
- La aplicación y la base de datos funcionan en servidores de Ámsterdam, y ahí se guardan tus registros.
- Pensado para el RGPD
- Tu empresa decide qué se registra y para qué, y nosotros solo lo tratamos por cuenta de tu empresa. Cada informe se descarga como hoja de cálculo cuando quieras sacar tus datos.
- Cifrado
- Todo viaja por una conexión cifrada, y los nombres y los correos se cifran antes de guardarse, así que una copia de la base de datos por sí sola no identifica a nadie.
- Sin seguimiento ni cookies
- Sin píxeles de seguimiento, sin publicidad y sin scripts de terceros, ni en esta web ni en la aplicación.
- Las bajas, solo para quien deba saberlo
- La salud es un dato sensible, así que tú eliges si los compañeros ven por qué alguien no está o solo que está fuera.
- Nunca se venden
- Tus datos sirven para que funcione tu cuenta y para nada más. Nunca se venden ni se usan para hacerle publicidad a nadie.
Todo, por un solo precio
1 €1 $ por persona y mes
Todo lo que hay en esta página, para toda tu empresa. Sin planes que comparar, sin mínimo, y solo se cuentan las personas que hay dentro. Si archivas a alguien, deja de costarte a partir del mes siguiente.
Prueba gratis14 días gratis. Sin tarjeta y sin llamadas comerciales.
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